3 de noviembre de 2025
Configurá la cadena de audio
Elegí micros, interfaces y niveles que aguanten conversaciones largas.
This article is part of Comenzando con la grabación de podcasts. Start there if you want the full playbook.
“Monitor” fue un programa de NBC que arrancó en 1955.
Las ediciones de podcast se caen a pedazos cuando la cadena de señal es impredecible. Tono de cuarto áspero, ganancia despareja o falta de respaldos llevan todos a la misma pregunta de medianoche: “¿Se puede salvar esta toma?” Esta guía recorre la configuración tranquila y repetible que mantiene las conversaciones largas sonando intencionales.
Arrancá con micros que funcionan en cuartos reales
Los micrófonos dinámicos toleran eco y ruido de fondo mejor que los condensadores. Capturan una burbuja más chica de sonido y funcionan bien en los cuartos ligeramente tratados que la mayoría de equipos chicos usan.
Por qué los micros dinámicos ganan
- Se bancan el zumbido del aire acondicionado, el tráfico y los ventiladores de laptop mejor que los condensadores baratos.
- Evitan sorpresas con alimentación phantom; la mayoría de los dinámicos nunca la necesitan.
- Están hechos para voces de cerca, así que los presentadores pueden quedarse a tres dedos de la rejilla y mantener el tono consistente.
Agregá espumas antiviento para domar las plosivas y evitar que los invitados nerviosos respiren directo en la cápsula.
Elegí una interfaz que le sirva a tu dúo
No necesitás un rack de estudio, solo hardware que viaje fácil y te dé una lectura clara de niveles.
- Interfaces USB de dos canales (Focusrite 2i2, Motu M2, SSL 2) brillan cuando hay una laptop cerca. Te dan medidores, perillas de ganancia de hardware y una señal USB limpia al DAW. Configurá la sesión a 48 kHz para que el video y el audio queden sincronizados después.
- Grabadoras de hardware (Zoom P4, Tascam Mixcast, Rodecaster) te dejan la laptop cerrada, graban archivos a tarjeta SD y muchas veces incluyen herramientas de mix-minus o mesa de sonidos.

Yleisradio, Finlandia, 1958
Elijas lo que elijas, mantené los cables cortos y balanceados (XLR para micros, TRS para monitores) y etiquetá ambos extremos. El armado rápido se vuelve costumbre cuando cada cable tiene su lugar.
¿Qué onda con los micros USB o kits inalámbricos?
- Micros USB independientes reducen el quilombo de cables para presentadores solos o entrevistas rápidas, pero cada micro necesita su propio puerto USB y driver. Son prácticos para shows de una sola persona y menos confiables para conversaciones con varias personas donde puede aparecer deriva de sample rate.
- Micros de podcast todo en uno (pensá en kits Elgato Wave o Rode X) vienen con ruteo de software y procesamiento incluido. Conveniente, sí, pero te encierran en apps propietarias y pueden agregar latencia si la compu tiene problemas.
- Kits inalámbricos de solapa o auriculares mantienen las mesas despejadas, geniales para shows en cámara o presentadores que se mueven. Piden baterías frescas, un ambiente RF limpio y monitoreo atento por si se cae un canal.
Considerá las configuraciones USB o inalámbricas como escalones. Una vez que el show agarre ritmo, pasá a dinámicos XLR para máxima confiabilidad.
Configurá niveles paso a paso
Usá el mismo ritual de ganancia cada vez para que cada toma arranque dentro de una zona segura:
- Prendé solo lo que lo necesita. Dejá la alimentación phantom apagada para dinámicos como SM58s o PodMics; activala solo para condensadores o boosters en línea que la pidan.
- Pedile a los presentadores su momento más ruidoso. Que vuelvan a contar la pregunta de preparación más graciosa en vez de contar hasta diez.
- Subí la ganancia hasta que los picos ronden alrededor de −12 dBFS. Los medidores de interfaz deberían estar en amarillo; las formas de onda en el DAW quedan redondeadas, nunca cuadradas.
- Activá pads, limitadores o modos de grabación dual si están disponibles. Una pista de seguridad a −10 dB te da tranquilidad.
- Grabá una prueba corta y escuchá en auriculares cerrados. Ajustá la posición del micro o la distancia antes de tocar el EQ.
Sacá una foto de las perillas de ganancia o guardá el preset digital para que la próxima sesión arranque desde la misma base.
Dejá que todos monitoreen a su manera
Dos presentadores pueden mantenerse al tanto del ritmo con o sin auriculares. Elegí el enfoque que les quede cómodo.
- Con auriculares: Usá monitoreo directo en la interfaz para que no haya latencia. Una división Y simple mantiene los presupuestos ordenados; un amplificador de auriculares compacto (Behringer HA400, Mackie HM-4) le da a cada uno una perilla de volumen. Los auriculares exponen plosivas y deriva de micro temprano.
- Sin auriculares: Mantené el cuarto todavía más silencioso. Sentá a los presentadores cerca, mirá los medidores más seguido y planeá pausas cortas para revisar clips si algo suena raro. Los parlantes parecen tentadores, pero mandan audio de vuelta directo a los micros—evitalos a menos que tengas cancelación de eco confiable.
Armá un plan de redundancia
Ninguna sesión es de verdad tranquila sin un respaldo. Probá uno de estos antes de que lleguen los invitados:
- Grabá una pista de seguridad en una grabadora de mano como un Zoom H1n colocado entre los presentadores. No es la toma héroe, pero salva un episodio si falla una interfaz.
- Corré una segunda app en la laptop (QuickTime, Audio Hijack) capturando las mismas entradas a ganancia más baja.
- Habilitá el modo de pista dual en grabadoras de hardware para que cada canal grabe una copia más silenciosa.
Mantené tarjetas SD de repuesto y baterías frescas en el kit. Muchas “emergencias de audio” son solo pilas AA muertas.
Metele una cadena de seguridad suave
Un limitador o compresor liviano en el bus de monitoreo ayuda a detectar problemas temprano. Tratá estos números como configuraciones de arranque mientras aprendés las perillas:
- Ratio 2:1, ataque 10 ms, release 100 ms.
- Umbral para que solo los picos más fuertes toquen 2–3 dB de reducción de ganancia.
- Limitador brickwall a −1 dBFS en el bus del DAW para atrapar cualquier cosa más salvaje.
Usá la cadena para monitoreo en vez de grabación para que los archivos grabados queden limpios. Guardala como preset una vez que se sienta bien. Si la compresión es nueva para vos, dejá la cadena apagada para las primeras sesiones: el ajuste de ganancia sólido ya protege la señal.
Arreglá problemas a mitad de sesión sin pánico
Si un micro se muere, muteá el canal, cambiá a un repuesto, o movés ambos presentadores a un solo micro y les enseñás a tomar turnos. Un micro compartido suena acogedor, no roto, siempre que todos se inclinen.
Si la interfaz falla o escuchás pops, detené la grabación, reiniciá el dispositivo y grabá de nuevo mientras el respaldo sigue corriendo. Marcá el timestamp para que puedas cortar alrededor después.
Si un cable hace ruido o se afloja, pausá educadamente: “Tomemos un reset rápido mientras arreglamos este cable.” El tono tranquilo mantiene la conversación en marcha.
Guardalo una vez, reutilizá para siempre
Después de cada sesión, archivá el preset de la interfaz, la plantilla del DAW y la convención de nombres de archivo. Una carpeta llamada podcast-template debería incluir:
- Instantáneas de interfaz (fotos o presets del fabricante).
- Plantillas de DAW con pistas armadas, cadena de limitador, marcadores y configuraciones de exportación.
- Un archivo de texto anotando qué cables van en cada bolsa.
La próxima configuración se vuelve “enchufá, cargá plantilla, grabá.” Menos pensar, más conversación.
Qué sigue
Pasá treinta minutos esta semana cableando tu cadena, corriendo el ritual de ganancia y etiquetando tus respaldos. Exportá un episodio de prueba corto y notá qué tranquila se ve la línea de tiempo cuando la soltás en tu editor: picos limpios, sin saturación, sin ruido misterioso. Lo siguiente en la serie es una guía para preparar a los humanos para que se sientan tan listos como el equipo.